El entorno geográfico andino al final del Pleistoceno tardío


Al final del Pleistoceno tardío, nuestro planeta se encontraba en los momentos finales de la cuarta y última edad de hielo conocida como WISCONSIN. Gracias a las evidencias arqueológicas encontradas, se sabe que el hombre llegó a territorio peruano durante este tiempo, siendo imposible determinar, con certeza, la fecha exacta en que ocurrió tal hecho; Aunque, se especula que esto habría sucedido entre 20.000 y 14.000 años antes de Cristo. Los avances de la arqueología determinarán posteriormente fechas más exactas que nos permitan conocer con mayor claridad aspectos relevantes de esta etapa, que constituye los propios albores de la civilización americana. Pero, ¿cómo fue el entorno geográfico andino que encontró el hombre cuando llegó a nuestro territorio? ¿Cómo asumió el desafío de afrontarlo? ¿En qué basó el hombre su exitosa empresa de adaptarse a dicho entorno y transformarlo, para, en el transcurso de milenios, forjar un gran modelo de civilización? Las respuestas a estas preguntas nos permitirán comprender mejor la génesis y el desarrollo de la civilización andina.
El territorio peruano a fines del Pleistoceno tardío (20.000 a. C.) tenía características geográficas totalmente diferentes a las del Perú actual. El clima era húmedo y frío, período conocido en la zona geográfica sudamericana como Glaciación Vilcanota. La humedad del entorno geográfico, determinó que en la región conocida como la costa se den condiciones para la existencia de una profusa y variada flora del cerro, lo que a su vez, condicionó la presencia de una variada y rica fauna. Al respecto, cabe decir que durante este tiempo se desarrolló una gran fauna, a la que generalmente se hace referencia con el nombre genérico de Megafauna. Ejemplos de esta megafauna pleistocénica que cobijó nuestro país y que enfrentó el hombre en los momentos aurorales de nuestra civilización son: el mastodonte, también conocido como mamut americano; el megaterio o perezoso gigante, el smilodon comúnmente conocido como colmillo de tigre o diente de sable, especie de caballo paleo y auquénidos grandes mejor conocidos como paleollamas.
La región andina también adquirió una configuración diferente a la actual. De accidentado relieve, el clima de la sierra andina era todavía muy frío. Los perpetuos nevados de los Andes, hoy concentrados en los picos más altos, alcanzaron niveles muy bajos, casi hasta las laderas de las montañas, siendo los valles muy estrechos y encajonados.
El hombre que llegó a nuestro territorio tuvo que enfrentarse a este entorno geográfico hostil, accidentado e inhóspito. Con una cultura rudimentaria propia del Paleolítico tardío, el hombre recurrió a actividades económicas depredadoras básicas como la caza y la recolección para satisfacer sus necesidades primarias, ya que aún desconocía la agricultura y la ganadería. Finalmente, conviene señalar que fue el TRABAJO COLECTIVO el que permitió al hombre imponerse en la lucha contra el medio natural que lo rodea; TRABAJO SOCIAL manifestado en la elaboración y diseño de sus instrumentos de producción, imprescindibles en el dominio humano sobre el medio ambiente natural.